Siempre que empezamos, sea un nuevo año, un nuevo proyecto, una relación, un nuevo trabajo; la ilusión y la esperanza deben ser Sine qua non el sostén y la esencia del nuevo inicio. En ocasiones la cotidianeidad se ha encargado de opacar nuestras ilusiones y diluir nuestras posibilidades de éxito. Pero ¿Cómo es posible que…